- El extracto de LinkedIn se llama ahora «Acerca de» en la plataforma. Es la sección de texto libre más larga del perfil personal (hasta 2.000 caracteres), pero LinkedIn solo muestra los primeros aproximadamente 265 caracteres sin hacer clic en «ver más».
- El extracto que solo describe el historial profesional no genera negocio: describe el pasado pero no habla al potencial cliente del futuro.
- Un extracto B2B efectivo responde cinco preguntas en orden: ¿a quién ayudas?, ¿con qué problema?, ¿cómo?, ¿por qué confiar en ti?, ¿qué hacer ahora?
- La primera línea es la más importante. Si no engancha, nadie hace clic en «ver más».
Qué es el extracto de LinkedIn (y por qué LinkedIn lo llama «Acerca de»)
El extracto de LinkedIn es el bloque de texto libre que aparece en la parte superior del perfil, justo debajo de la foto, el nombre y el titular. Durante años, la plataforma lo etiquetó como «Extracto». En algún momento LinkedIn cambió la nomenclatura y ahora la sección aparece como «Acerca de» tanto en la vista del perfil como en el modo de edición.
Los dos términos conviven porque gran parte de la documentación y los artículos del sector todavía usan «Extracto». Si alguien os dice «no tienes relleno el extracto», se refiere exactamente al mismo campo que LinkedIn hoy llama «Acerca de». En este artículo usaremos los dos de forma intercambiable, como se hace en la práctica.
Lo que diferencia al extracto de cualquier otra sección del perfil es que es el único campo de texto verdaderamente largo. El titular tiene 220 caracteres. La descripción de cada puesto en la experiencia puede ser extensa, pero aparece enterrada más abajo. El extracto tiene hasta 2.000 caracteres con espacios y ocupa una posición privilegiada: es lo segundo que lee el visitante, justo después del titular.
Hay un matiz técnico importante: LinkedIn no muestra esos 2.000 caracteres de golpe. Muestra los primeros aproximadamente 265 caracteres y oculta el resto bajo un enlace «ver más». Eso significa que la primera parte del extracto es la que determina si alguien lee el resto, exactamente igual que un titular largo en un artículo. Si las primeras dos frases no enganchan al lector, el resto del texto, por bueno que sea, no lo va a leer nadie.
Por qué muchos directivos lo dejan vacío o con un texto de hace cinco años: no saben qué poner, copian la bio de la web corporativa o escriben lo que les parece que «suena bien» sin pensar en quién va a leerlo. El resultado es un extracto que habla del pasado del autor, no del presente del visitante.
El extracto que genera negocio vs el que solo describe tu historial
Existe un tipo de extracto muy extendido en LinkedIn, especialmente entre directivos y profesionales con experiencia. Suena más o menos así:
«Soy [nombre], con más de 15 años de experiencia en el sector [X]. He trabajado en empresas como [Y] y [Z], donde he liderado equipos de hasta [N] personas. Me apasiona la innovación, el trabajo en equipo y la búsqueda continua de resultados. Actualmente dirijo [cargo] en [empresa].»
Ese extracto describe el pasado. Habla del autor, en primera persona, sobre cosas que ya ocurrieron. No menciona en ningún momento quién es el visitante, qué problema tiene ni cómo puede ayudarle. Si el objetivo de ese perfil es conseguir que un reclutador lo llame, quizá funcione. Si el objetivo es que un potencial cliente decida que tiene sentido reunirse con esa persona, ese extracto no le da ninguna razón para hacerlo.
El extracto orientado a generar negocio B2B parte de un punto de vista completamente distinto: habla al lector, no sobre el autor. Nombra el problema que tiene el visitante ideal, explica cómo puede ayudarle y le da una razón concreta para confiar. No es un resumen de CV. Es el texto que trabaja cuando el autor no está en la habitación.
La pregunta de test que usamos en LinkedGrowing es sencilla: cuando alguien que no os conoce lee vuestro extracto, ¿entiende en diez segundos si sois relevantes para su negocio? Si la respuesta es no, hay trabajo por hacer.
| Criterio | Extracto orientado a empleo | Extracto orientado a negocio B2B |
|---|---|---|
| Foco del texto | El autor y su trayectoria | El cliente y su problema |
| Quién lo lee con interés | Reclutadores, RRHH | Potenciales clientes, socios |
| Primera línea ideal | «Soy [nombre], directivo con…» | El problema del cliente o el resultado que consiguen |
| Longitud recomendada | 500-800 caracteres | 700-1.200 caracteres |
| Incluye CTA | Raramente | Siempre, al final |
El cambio de enfoque no es cosmético. Requiere que os pongáis en el lugar de alguien que os visita por primera vez, sin conoceros, y que os preguntéis qué necesita saber ese visitante para decidir que vale la pena seguir leyendo o escribiros un mensaje.
La estructura del extracto B2B: las cinco preguntas que debe responder
No existe una única forma correcta de escribir un extracto de LinkedIn orientado a negocio. Pero hay una estructura que funciona de forma consistente porque sigue la lógica de cómo toma decisiones un potencial cliente cuando visita un perfil por primera vez.
Son cinco preguntas, en este orden:
1. ¿A quién ayudas?
La primera función del extracto B2B es que el visitante adecuado se reconozca. No «a empresas», no «a profesionales del sector», sino algo más preciso: «a directivos comerciales de empresas industriales B2B con equipos de más de diez personas», «a gestores de e-commerce que ya superan el millón de euros en ventas y quieren escalar sin perder el margen», «a equipos de marketing de medianas empresas españolas que quieren visibilidad en LinkedIn sin contratar una agencia grande».
Cuanto más precisa es la descripción del cliente ideal, más directamente le habla al visitante que encaja en ese perfil. El miedo a ser demasiado específico es comprensible, pero en la práctica la especificidad atrae exactamente a quien puede convertirse en cliente y filtra a quienes no.
2. ¿Con qué problema?
Una vez el visitante se ha reconocido en la descripción, el siguiente paso es nombrar el problema que resolvéis. Y hay que nombrarlo en lenguaje del cliente, no en lenguaje técnico vuestro. No «optimizamos la gestión del ciclo de ventas B2B mediante metodologías de social selling», sino «muchos de los directivos con los que trabajamos llegaron a nosotros porque llevaban meses publicando en LinkedIn sin que eso se tradujera en una sola conversación comercial nueva».
El problema bien descrito genera reconocimiento. Si el visitante piensa «eso es exactamente lo que me pasa», ya habéis ganado su atención.
3. ¿Cómo lo resolvéis?
Una o dos frases sobre vuestro método o enfoque diferenciador. No hace falta describir todos los servicios ni listar cada línea de lo que hacéis. Solo lo que os diferencia de cualquier otra persona que también podría resolver ese mismo problema.
En el caso de LinkedGrowing, sería algo como: «Trabajamos con los directivos y sus equipos directamente, no delegamos en becarios el contenido que firmáis vosotros. Nuestro método combina formación, edición de perfil y plan editorial sostenible: LinkedIn que funciona aunque no tengáis tiempo de publicar todos los días.»
4. ¿Por qué confiar en vosotros?
Una prueba concreta. No «somos expertos en LinkedIn» ni «llevamos años en el sector». Algo verificable: el número de directivos o empresas con las que habéis trabajado, un resultado tangible que hayan conseguido clientes vuestros, un nombre o referencia reconocible en vuestro sector.
No hace falta que sea espectacular. Una afirmación concreta y verificable pesa más que diez afirmaciones genéricas de excelencia.
5. ¿Qué hacer ahora?
El extracto tiene que terminar con una llamada a la acción clara. No implícita, no vagamente sugerida: explícita. «Escribidme un DM si queréis que hablemos», «visitad nuestra web en linkedgrowing.com», «si os reconocéis en lo que describí, será buena idea que hablemos».
El visitante que ha llegado al final del extracto ha invertido tiempo en leerlo. Si no le decís qué hacer, lo más probable es que cierre el perfil y siga navegando. Un CTA claro al final convierte esa lectura en acción.
El extracto no es un resumen de vuestro CV. Es el texto que le habla directamente al potencial cliente mientras vosotros no estáis en la habitación. Redactarlo desde esa perspectiva cambia todo: el tono, el orden, el foco y el cierre.
La primera línea es la única que cuenta (y cómo escribirla)
LinkedIn muestra los primeros aproximadamente 265 caracteres del extracto antes de cortar con «ver más». En la práctica, eso son dos frases, quizá tres cortas. Todo lo que escribáis después de ese punto depende de que el visitante decida hacer clic. Y esa decisión la toma en menos de tres segundos, basándose únicamente en lo que ha visto.
La primera línea del extracto es, por tanto, el texto que más trabaja de todo el perfil. Más que el titular, incluso, porque el titular ya ha convencido al visitante de entrar al perfil. La primera línea del extracto tiene que convencerlo de quedarse.
Lo que no funciona como primera línea:
- «Soy [nombre], directivo con X años de experiencia en…» El visitante ya sabe vuestro nombre. Empezar por vosotros mismos, no por él, es el error más común.
- Una pregunta retórica genérica. «¿Quieres hacer crecer tu empresa?» o «¿Buscas resultados reales en LinkedIn?» suenan a plantilla de curso de copywriting de hace diez años. No generan ninguna distinción.
- Una afirmación de valores abstractos. «Creo en las personas, la transparencia y el impacto positivo» es el texto que todo el mundo escribe cuando no sabe qué escribir. No informa de nada concreto sobre a quién ayudáis ni con qué.
Lo que sí funciona: una frase que identifica con precisión a vuestro cliente ideal y nombra su situación o su objetivo. No os describe a vosotros, describe a ellos.
«Los directivos y equipos comerciales que trabajan con nosotros tienen algo en común: llevan tiempo en LinkedIn, publican de vez en cuando, y aun así LinkedIn no les genera negocio. Eso es lo que cambiamos.» Ejemplo de primera línea efectiva para un perfil B2B orientado a generación de negocio
La diferencia entre el titular del perfil y la primera línea del extracto es de profundidad, no de tema. El titular ya ha identificado quién sois y a quién ayudáis en 220 caracteres. El extracto empieza donde el titular no puede llegar: con el problema concreto del visitante, con más contexto, con una narrativa que el titular no tiene espacio para construir.
Una forma útil de escribir la primera línea: describid a vuestro cliente ideal en el momento justo antes de que os contrate. ¿Qué está viviendo? ¿Qué le frustra? ¿Qué está intentando conseguir y no puede? Si conseguís articular eso en una frase, habéis escrito la mejor primera línea posible.
La primera línea del extracto debe superar una prueba: si alguien que encaja perfectamente con vuestro perfil de cliente ideal la lee, tiene que pensar «esto me habla a mí». Si en cambio piensa «esto podría ser cualquiera», la primera línea no está haciendo su trabajo.
Longitud, formato y estructura visual del extracto
La pregunta sobre la longitud ideal del extracto de LinkedIn no tiene una respuesta única. Depende de cuánto tenéis que decir y de cuán compleja es vuestra propuesta de valor. Pero hay algunas referencias útiles.
Entre 500 y 1.200 caracteres funciona bien para la mayoría de los perfiles B2B. Es suficiente para responder las cinco preguntas con algo de espacio, sin alargar el texto por el placer de llenarlo. Menos de 500 caracteres suele ser demasiado corto para transmitir credibilidad y contexto. Más de 1.500 caracteres requiere que el visitante invierta un tiempo que no siempre está dispuesto a dar.
Los 2.000 caracteres máximos tienen sentido si tenéis muchos resultados concretos que mencionar, un método que vale la pena explicar con detalle o una historia de marca que aporta contexto relevante para el cliente. No como objetivo por sí solo, sino cuando el contenido lo justifica.
Formato: lo que LinkedIn permite y lo que no
El extracto de LinkedIn no admite negrita, cursiva, listas con formato HTML ni ningún tipo de marcado de texto enriquecido. Lo que sí admite son saltos de línea, que en la práctica son la única herramienta de estructura visual disponible.
La recomendación práctica: párrafos cortos de dos o tres líneas, separados por una línea en blanco. El espacio en blanco no es relleno: es la herramienta que permite que el ojo recorra el texto sin agotarse. Un extracto escrito como un bloque compacto de texto, sin respiros, es mucho más difícil de leer que el mismo contenido distribuido en párrafos cortos.
Algunos perfiles usan emojis como marcadores visuales al inicio de cada bloque. Puede funcionar si el perfil y el sector lo permiten. En LinkedGrowing preferimos texto limpio sin emojis, por coherencia con el tono de marca: el azul de la identidad ya dice bastante sin necesitar iconos de colores para estructurar el texto.
El extracto como parte de un sistema de perfil
El extracto no existe de forma aislada. Es una pieza dentro del perfil de LinkedIn completo, que incluye otros siete elementos: foto, banner, titular, Destacados, experiencia, habilidades y actividad reciente.
La relación más directa es con el titular. El titular y el extracto forman una unidad narrativa: el titular enuncia quién sois y a quién ayudáis en 220 caracteres; el extracto desarrolla ese enunciado con el contexto, la prueba y el CTA que el titular no puede incluir. Si los dos están bien coordinados, el visitante recibe un mensaje coherente desde el primer segundo hasta el final del extracto. Si están descoordinados, el visitante percibe una fricción: el titular prometió algo y el extracto habla de otra cosa.
Antes de reescribir el extracto, leed vuestro titular. Si el titular ya está orientado a B2B (habla de a quién ayudáis y qué resultado consiguen), el extracto puede desarrollar ese punto de partida con mucha más facilidad. Si el titular todavía es «Cargo en Empresa», tiene sentido empezar por ahí antes de trabajar el extracto.
Preguntas frecuentes
¿El extracto de LinkedIn y la sección «Acerca de» son lo mismo?
Sí, son exactamente lo mismo. LinkedIn llamó a esta sección «Extracto» durante años. En algún momento la plataforma cambió la etiqueta y ahora la muestra como «Acerca de» tanto en la vista del perfil como en el modo de edición. Ambos términos siguen circulando porque mucha documentación antigua y muchos artículos del sector todavía usan «Extracto». Si alguien os dice «no tienes relleno el extracto», se refiere exactamente al mismo campo que LinkedIn hoy llama «Acerca de».
¿Cuántos caracteres puede tener el extracto de LinkedIn?
El extracto de LinkedIn (sección «Acerca de») admite hasta 2.000 caracteres con espacios. Sin embargo, LinkedIn solo muestra los primeros aproximadamente 265 caracteres sin que el visitante haga clic en «ver más». Eso significa que solo esa primera parte está garantizada: el resto depende de que el lector decida continuar. Por eso la primera frase del extracto es la más importante de las 2.000 posibles.
¿Se puede usar negrita o formato HTML en el extracto de LinkedIn?
No. El campo de extracto de LinkedIn no admite negrita, cursiva, listas HTML ni ningún tipo de marcado de texto enriquecido. Lo que sí admite son saltos de línea (párrafos cortos) y emojis, que algunos perfiles usan como marcadores visuales al inicio de cada bloque. Si queréis dar estructura visual al extracto sin emojis, la opción es usar párrafos cortos separados por líneas en blanco: el espacio en blanco ayuda a que el ojo recorra el texto sin agotarse.
¿Afecta el extracto al posicionamiento en las búsquedas de LinkedIn?
Sí. El algoritmo de búsqueda interno de LinkedIn indexa el texto del extracto y lo tiene en cuenta cuando alguien busca perfiles por palabras clave. No es el campo con más peso (el titular y el cargo tienen más relevancia en búsqueda), pero sí contribuye. Si vuestros clientes potenciales buscan perfiles con términos relacionados con lo que hacéis, incluir esas palabras de forma natural en el extracto mejora las posibilidades de que aparezcáis. El objetivo no es escribir para el algoritmo, sino para el lector: un extracto bien redactado suele incluir de forma natural las palabras correctas.
¿Cuánto tarda en actualizarse el extracto de LinkedIn tras editarlo?
Los cambios en el extracto de LinkedIn son prácticamente inmediatos para los visitantes: en cuanto guardáis la edición, el perfil ya muestra el texto nuevo. Lo que sí puede tardar algo más es la re-indexación por parte del motor de búsqueda interno de LinkedIn, que puede ir desde unas horas hasta un par de días. En cualquier caso, no hay que esperar: editáis, guardáis y el extracto está actualizado.
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